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CARTA DE JORGE MORILLO

 

Me resulta difícil escribir estas líneas ya que nunca he sido santo, pero hago el esfuerzo porque me lo ha pedido mi gran amiga y fiel colaboradora, Valle.

Este curso hace 24 años que continuo con ilusión renovada este proyecto porque mi historia es de esas que cuando empiezan no tienen ni pies ni cabeza, pero no tiene fin.

Hace tiempo que dejé de gobernarla y ya ha traspasado hasta las fronteras de España, siendo una alternativa.

Trato de educar en valores a los niños y niñas más olvidados de Sevilla y lo llevo haciendo todos estos años sin medios económicos , gracias a la providencia. Esta realidad tan dura, es la que ha marcado mi vida y a la vez la ha hecho grande, pues mi historia se simplifica en ser un referente, un compañero de viaje para cada niño y niña. Está basada en educación , educación y educación.

La historia comenzó en Almanjayar (Granada) y es una vocación hecha realidad por Dios y gracias a miles de personas que me han acompañado en estos cincuenta años de existencia.

Soy consciente de que el alcance se descubrirá cuando muera y de que ni yo mismo lo sé. Lo que es cierto es que yo he encontrado un lugar en el mundo y mi privilegio es el de hacer de mi vida una vocación. Una vocación por los más marginados a partir de la herramienta del fútbol.

Las anécdotas diarias son tantas que raro es el día que no es anécdota.

Mi vocación está llena de vida y esta historia es para mi vida como un hijo. A mí me exige responsabilidad, compromiso, y seguir sirviendo. Me gustaría encontrar la estabilidad del proyecto, pero mi premio es afectividad y efectividad en mi historia, es seguir abriendo caminos y despedir las limitaciones.

Por suerte, el verdadero premio ya lo he encontrado; la calidad humana de los barrios donde trabajo y el creer que la marginación tiene solución.

Gracias de antemano por confiar en este proyecto y en mi persona.

          Con afecto y amistad, Jorge Morillo.

 

Actividad UPO

 

 

CARTA DE UNA VOLUNTARIA; JORGE MORILLO SEGÚN LOS DEMÁS.

Conocimos a Jorge un buen día en los medios de comunicación, en un curso, en el barrio, en el trabajo, en la Iglesia. Jorge nos cautivó a todos primeramente por la pasión de sus palabras, por la ilusión y entrega de su gesto, por su amor a la vida y a los que lo pasan mal. ....¿un señor que su misión era educar a los más necesitados a partir del fútbol en lugares donde no entra ni la policía?

Al acercarnos, vemos que él vive lo que predica, que se cree lo que piensa y que actúa según sus ideales. Sus pensamientos, palabras y obras van dirigidos a los niños de los barrios marginales, asentamientos chabolistas y hacia a todo aquel que se le cruza por el camino y necesita una mano. ¿ un señor que vive sólo para los demás?

Al querer ayudarle y compartir aunque sea un poquito de su día a día, comprendemos que es un Profeta de la Esperanza, el Hombre Alegría movido por Dios y los niños que peor lo pasan en Sevilla.

SU MÉRITO es su labor de todos los días en las Tres Mil Viviendas, en el Vacie, en las casitas bajas de Torreblanca y en el barrio Alto de San Juan de Aznalfarache...

Los lunes, martes, miércoles y jueves, los niños lo esperan para tener una tarde de Actividades Deportivas intercalando entrenamientos deportivos-educativos precedidos de una merienda, partidos amistosos, Torneos, etc.

Tras remover cielo y tierra y encontrar financiadores, organiza Actividades Socioculturales en el exterior como visitas a Estadios, a jugadores profesionales, lleva a los niños al cine, isla mágica, a la playa, etc.

En fechas señaladas, lo mismo organiza la Actividad de los Reyes Magos o simplemente apoya a su gente en situaciones familiares difíciles, en conflictos, en juicios, en la crianza de los hijos, etc.

No teniendo suficiente con esto, comprende que es imprescindible una labor de concienciación y de denuncia social.

Para sensibilizar a la sociedad y trabajar para que otro mundo sea posible se vale de Actividades de Formación como cursos, mesas redondas, charlas, ciclos formativos , participación en congresos, etc.

Y como colofón final siempre participa en pequeños o grandes actos de Denuncia social como charlas con personalidades de orden político, educativo o social, informaciones a los medios de comunicación, actos de mediación entre la gente con la que trabaja y las mesas de trabajo instituciones, etc. Con todo esto da a conocer y denuncia las necesidades de esta población y aporta a la construcción de un referente alternativo.

Así lleva 22 años de su vida, compaginándolo con su familia y trabajos temporales, luchando siempre por su supervivencia personal y por la del proyecto y casi siempre en solitario.

Hablar de su persona es hablar de fe cristiana. El aceptó, asumió y puso en práctica las bienaventuranzas para ponerse del lado de los más pobres. Jorge ha visto el reino de Dios y se esfuerza por que los demás vean en él el rostro de Dios, al igual que él ve a Dios en todas las personas. La idiosincrasia del proyecto son los valores de la providencia y la gratuidad de Dios.

Su vida es un escándalo pero es libre, porque él sí ha comprendido que lo que nos hace más felices es compartir y dar la vida. Su estilo de vida es el que le ha enseñado la fe y el cristianismo: la ilusión, alegría, cariño, amor, respeto y la esperanza de una nueva vida.

Jorge Morillo, vive lo que predica, se cree lo que piensa y actúa según sus ideales. Trabaja incansablemente por su supervivencia personal y por la del proyecto y casi siempre en solitario. A diferencia de otras personas, él no se pone límites y con muy pocos recursos y compartiendo hasta lo que no tiene , llega mágicamente a muchos sitios y personas.

A pesar de todas las dificultades y de vivir una realidad tremendamente dura, él se considera una persona felíz, pero busca la plenitud.

Él piensa que la gente está hambrienta de amor y de ser feliz y si hacen mal, es porque no saben cómo conseguirlo, él siente el sufrimiento de los demás como cosa propia y no le importa arriesgar su vida todas las tardes.

Su lucha de forma constante y reivindicativa por lo que está seguro que debe ser así, es un gol diario a la marginalidad, a los intereses políticos, al capital y al individualismo.

En su día a día de forma humilde y sencilla , este Misionero del fútbol va creando redes, convirtiendo basureros en campos fútbol y transformándonos a los demás.

Y como no, al ser de carne y hueso como nosotros, Jorge también tiene momentos de debilidad, comete errores, se entristece, se siente tentado, etc. pero su vocación y las personas le sostienen y le dan la fuerza.


¡Gracias Jorge!